Un visitante con alas

Buenas noches,

Quiero dedicar mi escrito de este lunes a todas las personas que estos días han perdido a algún ser querido. Conozco dos o tres casos de muy cerca, y es imposible poder darles consuelo, especialmente cuando se han tenido que despedir por teléfono, o a veces ni siquiera eso, de sus familiares.

La muerte, sin embargo, nos pone en contacto con el misterio de la vida, pues he comprobado que, cuando alguien a quien estamos muy unidos se va, los días siguientes suceden cosas inexplicables. Voy a contar un par de ellas.

Mi padre, por ejemplo, cuando se despertaba a mitad de la noche, tenía la curiosa costumbre de ir a la nevera, abrir un yogur y comerse la mitad. Hombre ahorrador, luego devolvía lo que quedaba a la nevera.

A su muerte, yo ya hacía unos años que vivía por mi cuenta, pero mi madre me aseguró que, después del funeral, varias mañanas seguidas encontró un yogur destapado y a medio comer en la nevera. A mí me costaba creerlo, porque soy muy racional, pero mi madre, que tampoco está ya conmigo, siempre me aseguró que no se lo inventaba ni lo había soñado.

Hace pocos días un buen amigo me contó otra historia de esta naturaleza, pero más sutil y poética. Su abuelo, Joaquín, que era de Cretas, un pueblo del Matarraña aragonés, murió en un hospital sin que su familia pudiera despedirse de él. Aunque ingresó por otra enfermedad, salió como fallecido por Coronavirus.

Los días anteriores a este momento tan triste, su hija, Mª Eugenia, había empezado a alimentar cada mañana a un grupo de pájaros que acudían puntualmente al patio de la casa de su padre, mientras estaba ingresado. Les llevaba migas de pan en un plato e incluso les creó un pequeño toldo para los días de lluvia.

Cada día venían los mismos comensales alados y en el mismo número. Tras la muerte de Joaquín, sin embargo, de pronto empezó a acudir un nuevo visitante. Un pájaro marrón, de mayor envergadura, se sumaba a la comida. Mª Eugenia nunca ha visto esta clase de ave en su patio, ni siquiera en Barcelona. De hecho, es un tipo de pájaro muy propio de Cretas.

Me gusta pensar que el padre de quien Mª Eugenia no se pudo despedir viene ahora a verle a través de este pájaro grande y confiado, que ha empezado a construir su nido en el patio. Hay magia en la vida, y en la muerte también.

Os deseo mucha paciencia y amor para esta semana,

Francesc

PD. En la cabecera, Joaquín en sus años mozos.

Comments

  • Pilar

    21 abril, 2020 - 10:47 am

    Así es, Francesc. Mi pareja falleció a finales de enero, muy posiblemente por coronavirus, aunque Se escapó a las estadísticas y si pudimos despedirnos de él. Desde entonces, y solo en los momentos en que mas lo necesito, su aliento pasa a mi lado en forma de huella en la cama, de canción que aparece inesperadamente o de sueño con una intensidad fuera de lo habitual. Hasta un “me gusta” en el facebook el pasado 14 de abril, dia importante para los dos.
    TambiÉn he tenido una mente muy racional, que apartaba de su paso cualquier cosa que oliera a magia. pero ahora Igualmente me gusta pensar que hay un fino hilo que nos une con los que ya no tienen forma material y que ahora están completamente tejidos por el amor que les tenemos.

    Gracias, muchas gracias por este post, francesc miralles

    • Francesc Miralles

      29 abril, 2020 - 10:53 am

      Querida Pilar, yo también soy muy racional pero la vida y la muerte nos demuestran lo poco que sabemos, en realidad. Siento mucho lo de tu pareja, pero me conforta saber que te pudiste despedir. Sin duda, hay un fino hilo que nos une a todos, y que conecta ambos lados. ¡Gracias a ti por estar y compartir!

  • Lérida

    21 abril, 2020 - 9:22 pm

    Realmente, Francesc, es una situación muy dolorosa la que estamos viviendo.
    Y es muy cierto lo que dices que la muerte nos pone en contacto con el misterio de la vida. Esas cosas inexplicables, que suceden, como las que cuentas, a todos nos cuesta aceptarlas aunque tengamos que admitir su evidencia cuando confiamos en quien nos la cuenta. ¿Por qué nos costará tanto descubrir y aceptar lo mágico, misterioso y milagroso que esconden algunos acontecimientos? y más si cómo en estos casos, nos muestran gestos de cercanía de un ser querido ¿verdad?
    Gracias, Francesc, por estar aquí ayudándonos a reflexionar.
    ¡Un abrazo muy fuerte!

  • Khadija

    22 abril, 2020 - 1:57 pm

    ESTIMADO FRANCESC gracias una vez más por tu compartir.
    este año en enero me pasó algo parecido. mientras estaba en marruecos acompañando a mi madre en el hospital. mi marido me envió una foto desde españa de una paloma que se cayó en nuestro balcón y falleció después de luchar horas y horas contra la muerte, al día siguiente falleció mi mamá. siempre he pensado que esa paloma ha sido mi madre.
    Un abrazo.
    khadija.

    • Francesc Miralles

      29 abril, 2020 - 10:49 am

      Estas cosas suceden de forma sincrónica cuando se van las personas que amamos, querida Khadja. Siento mucho lo de tu mamá. Un abrazo muy cálido desde este lado del mundo.

  • Luz Divina

    23 abril, 2020 - 11:15 am

    Precioso relato Francesc. Gracias por acompañarnos en estos momentos tan de cerca, y por tu dulzura y DELICADEza para tratar especialmente temas tan delicados. Gracias, gracias, gracias.

    • Francesc Miralles

      29 abril, 2020 - 10:49 am

      Muchísimas gracias a ti por estar, Luz! Un abrazo muy muy fuerte!

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