¿Por algo o para algo?

Buenas noches,

Hace poco más de una semana estuve en Valencia con mi compañera de talleres literarios, Silvia Adela Kohan, para presentar un libro y dar un workshop de escritura. Entre una cosa y otra, tuvimos tiempo para pasear y charlar con nuestra anfitriona y gran amiga Nika Vázquez, psicóloga y autora de Aporta o aparta que publicará este año un nuevo libro.

En algún momento nos pusimos a hablar de los accidentes y cosas imprevistas que a todos nos suceden en la vida. Estando en Italia, Nika dio un traspiés en una escalera helada y, a su regreso, supo que se había roto el tobillo. Esto le ha obligado a cambiar su día a día, a cancelar planes de viaje e incluso a tomar una decisión interna importante, como efecto secundario de la inmovilidad.

—¿Crees entonces que todo sucede por algo? —le pregunté.

—Nunca me ha gustado esa idea —confesó—. Yo prefiero pensar que las cosas suceden para algo.

Pensando posteriormente sobre esto, me he dado cuenta de que esta precisión va mucho más allá de un cambio de preposición, si observamos las implicaciones que tienen una y otra:

TODO SUCEDE POR ALGO implica someterse al determinismo. Hay un destino que rige los acontecimientos, un plan divino, trazado por una fuerza superior invisible que nos coloca los obstáculos adecuados de modo que progresemos en cada punto del camino. Esta concepción de la vida nos coloca en una posición reactiva: no somos autores de nuestra fortuna, sino que vamos encajando los golpes, dando bandazos, salvándonos como podemos de los cataclismos de la vida. Y a veces te preguntas: ¿Por qué a mí?

TODO SUCEDE PARA ALGO traslada la responsabilidad a uno mismo. Partimos de que los acontecimientos que vivimos no tienen un porqué. Como dicen en inglés: Shit happens, simplemente las cosas pasan, no le busques una razón. La vida es azarosa e incontrolable. Ahora, cada cuál decide qué hace con los accidentes que le procura la existencia. Nuestra responsabilidad es decidir qué hacer con lo que nos sucede. ¿Para qué puede serme útil esta situación? Eso es ser proactivo.

Si se ha terminado tu relación de pareja, has perdido tu trabajo o te has partido el pie y te instalas en el porqué, puedes entrar en un circuito de pensamientos dolorosos y victimizantes. Pero en el momento que lo cambias por un para qué, el resultado es totalmente distinto. Ejemplos:

Ha terminado tu relación de pareja para que puedas darte cuenta de todo lo que no funcionaba, para dar un salto adelante y vivir tu próximo amor de un modo mucho más sano y satisfactorio.

Has perdido tu trabajo para encontrar algo que de verdad te apasione, para tener la oportunidad de realizarte por fin y hacer de tu vida una historia con sentido.

Te has partido el tobillo para dejar de correr, para detenerte a examinar lo que ha sido tu vida últimamente, tomando decisiones que te permitan pasar a una nueva etapa.

¿Por o para? ¿Cómo prefieres vivir?

¡Feliz semana!

Francesc

Comments

  • Lérida

    11 febrero, 2020 - 2:20 am

    ¡Buenísima reflexion, FRANCECS!!! Creo que si nos enfocamos en lo segundo, en el «para», todo tiene más sentido y te da otro campo de acción.
    Gracias otra vez por ayudarnos a ver CON más claridad acontecimientos que ahora mismo estamos viviendo, y por ahí, no lo veíamos con tanta claridad.
    ¡ Feliz semana, querido amigo! Un fuerte abrazo!

    • Francesc Miralles

      13 febrero, 2020 - 10:28 am

      ¡Muchísimas gracias, Lérida, por estar siempre ahí!
      Un abrazo grande y feliz semana!!

  • Ana Nieto

    11 febrero, 2020 - 1:05 pm

    ¡Qué bella reflexión! Me gusta mucho más interpretar la vida desde el para, creo que lo mejor que podemos hacer es asumir la responsabilidad de nuestros pasos y no dejarnos acongojar por el cómodo determinismo. Abrazos 🙂

    • Francesc Miralles

      13 febrero, 2020 - 10:29 am

      Lo has resumido a la perfección, querida Ana.
      ¡Un abrazo enorme!

  • Francisco

    11 febrero, 2020 - 4:45 pm

    Que buena reflexión, y además propiciada por nuestra querida Nika, yo me apunto a:“ TODO SUCEDE PARA ALGO”, soy positivo y la vida es un continuo avance, dónde no puede estar todo diseñado, somos un croquis de vida, el proyecto lo pasamos a limpio cada día, los planos definitivos los hacemos a cada minuto a cada instante. Lo bueno como dices es como el leñador que descansa para afilar el hacha y poder cortar más árboles, o el águila que se posa en lo alto a otear el terreno y decidir a donde emprender el vuelo. A Nika le identifique hace un tiempo con La libélula, es una definición perfecta del animal mágico que representa, vuela veloz por los ríos y tiene la capacidad de volar en las cuatro direcciones, tiene un equilibrio que ningún otro ser tiene. Cómo Nika que es un ser avanzado muy evolucionado que no para, muy equilibrado, pero inquieto. Decir que cuando la libélula decide posarse y parar, se puede contemplar su belleza. Pues muchos besos para Nika en su reposo contemplativo, tomara más fuerza para volar más fuerte y más lejos, y a ti Francesc por no dejar de hacer las preguntas adecuadas…feliz semana

    • Francesc Miralles

      13 febrero, 2020 - 10:30 am

      Me encanta la imagen de la libélula con la que identificas a Nika, querido amigo. Tendré que encontrar también tu animal de poder. ¡Abrazos y muchas gracias por inspirar!

  • Esther

    24 marzo, 2020 - 6:51 pm

    Te acabo de conocer. Muchas gracias por aparecer☺️

    • Francesc Miralles

      25 marzo, 2020 - 8:28 am

      ¡A ti por estar!

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