LA ECUACIÓN DEL CAMBIO

Buenas noches,

Últimamente pienso en lo extremadamente raro que es ver un cambio radical en alguien, sobre todo en la madurez. Fuera del cuento de Dickens, pocas veces se ve a un tacaño que de repente se vuelva generoso. Tampoco es común que una persona criticona y negativa se convierta al optimismo y al aprecio generalizado por los demás.

Se trata de programas vitales tan arraigados que lo normal, como me comentaba una vez una psicoanalista, es que repitamos el mismo patrón una y otra vez hasta el día de nuestra muerte.

No obstante, puesto que el ser humano es potencialmente capaz de cualquier cosa, como demuestran los prodigios de la ciencia o la exploración de los polos, algunas personas sí logran cambiar de cabo a rabo su guion vital. Las biografías de los grandes hombres y mujeres cuentan esta clase de transformaciones.

¿Cómo lo logran?

Casi todo el mundo ve por dónde puede mejorar, porque el ser humano es por naturaleza autocrítico. Pero chocamos constantemente con el cómo. Parece existir una distancia insalvable entre el propósito y su culminación, cuando ese objetivo requiere cambiar lo que eres en esencia.

También yo he chocado contra estos muros, y todas las listas de acciones que anotaba no conseguían llevarme adonde yo quería. Hasta que un día tuve una conversación reveladora con el amigo y filósofo Xavier Guix, que me dijo:

—Francesc, ¿sabes por qué la mayoría de libros norteamericanos de autoayuda nunca han cambiado la vida de nadie? Eso es porque se centran en aspectos prácticos, en cosas que tienes que hacer, en el CÓMO. Y con el CÓMO, especialmente si es de otro, no se logra ninguna transformación.

Me pareció una visión certera porque, ciertamente, por mucho que queramos aplicar las claves que tomemos de un libro, a los pocos días «la cabra tira para el monte» y volvemos a nuestra inercia de antes. ¿Cómo se logra, entonces, la transformación? Al preguntárselo a Xavier me explicó lo que podríamos llamar la ecuación del cambio, que consta de tres elementos:

QUIÉN — CÓMO — HACIA DÓNDE

En cualquier proceso de cambio, lógicamente lo primero que hay que saber es hacia dónde quieres ir. Si no tienes claro eso, como advertía Séneca hace dos milenios, cualquier esfuerzo que hagas será en vano.

Muchos adolescentes no saben lo que quieren. Lo bueno de la madurez es que, de tanto estrellarnos, la mayoría sí que identificamos ese hacia dónde. Otra cosa es que sepamos cambiar el rumbo.

Hasta hace poco yo era uno de estos que tenía su hacia dónde, pero no sabía por dónde empezar. Suele suceder en los momentos vitales en los que te propones un cambio de gran calado. En ese sentido, la conversación con Xavier Guix me hizo ver la luz.

—Una vez sabes el HACIA DÓNDE, con el CÓMO no lo vos a lograr, si sigues siendo el mismo que repite los viejos patrones. La única forma de que se produzca la transformación es cambiar el QUIÉN.

O sea, le vine a decir, que si dejas de ser quien eras y te atreves a vivir como alguien distinto, totalmente enfocado a lo que quieres lograr, entonces todo cambia.

—Exacto —me dijo—, si el HACIA DÓNDE está claro y el QUIÉN se transforma para lograrlo, entonces el CÓMO viene solo. No necesitarás hacer listas de ningún tipo. Encontrarás de forma natural, sin demasiado esfuerzo, los caminos que te llevarán adonde quieres.

Bonita teoría, pensé, dispuesto a poner a prueba la ecuación del cambio. Porque en este proceso hay un desafío mayúsculo: si para lograr un cambio radical en tu vida, primero has de cambiar … ¿cómo se hace eso?

Básicamente, reconociendo cuáles son las creencias que te hacen ser como eres y desafiándolas. Con un poco de reflexión, encontré dos que han definido mi vida hasta ahora:

  1. Es necesario trabajar de sol a sol, de lunes a domingo. Esta la heredé de mi madre, a quien siempre he estado muy unido. Trabajó de modista catorce horas diarias desde los ocho años hasta que quebró su salud. Con su ejemplo, asimilé que la única vía a la prosperidad es el trabajo duro y constante.
  2. No hay que molestar nunca a nadie. Ciertamente, salvo en casos muy desesperados, siempre he intentado no pedir favores, ni siquiera a mis mejores amigos. Mi programa mental automático era dar, no pedir.

Tras identificarlas, me di cuenta que estas dos creencias bloqueaban mi plan para el hacia dónde. Para hacer algo completamente nuevo necesitas liberar tiempo, tiempo para pensar y crear, y jamás lo lograrás si estás siempre trabajando. En segundo lugar, para embarcarte en una aventura distinta necesitarás también de la ayuda de mucha gente, y eso choca con la creencia de que no hay que molestar a nadie.

Imaginemos a un oficinista con enorme talento para la escritura que decidiera dejar su trabajo para tratar de vivir de los libros. Necesitará de la ayuda de amigos que le lean y comenten, algún maestro que le enseñe a pulir su estilo, contactos de agentes o editores o quien sea que pueda ayudarle a cumplir su sueño.

Creo que estas dos premisas son imprescindibles para cristalizar un gran proyecto vital: tiempo + ayudas. Si te niegas uno o ambos, no saldrás de la idea, de la intención.

Dispuesto a hacer la alquimia del QUIÉN, para ganar tiempo he dicho que no ya a muchos encargos, y contraviniendo mi vieja forma de ser he empezado a pedir favores y consejo a las personas sabias que me pueden acompañar. A muchas les ha encantado que piense en ellas, y he comprobado que el mundo es generoso cuando permites a los demás que den lo mejor de sí mismos.

Este post ha sido muy largo (¡perdón!) pero espero que sirva de inspiración. Os deseo una bella transformación y, si es necesario, que viváis muchas vidas dentro de esta.

¡Feliz semana!

Francesc

PD. Retrato de Rafael Santadreu, estando yo muy cansado, en el Museo de las Sombras de San Petersburgo.

Comments

  • Ana nieto

    8 octubre, 2019 - 12:16 am

    La ecuación del cambio es inspiradora, gracias por compartirla. En mi caso lo que me frena es una excesiva preparación teórica para las cosas, como si nunca estuviera lista para la praxis. Eso, y buscar un momento perfecto para hacer las cosas, pero tal cosa no existe, debo elegir el ahora. Habrá que probar con la transmutación del QUIÉN. Abrazos.

    • Francesc Miralles

      8 octubre, 2019 - 9:19 am

      A la preparación teórica se la llama PROCRASTINACIÓN, es una excusa para no empezar nunca. No hay momento perfecto, o lo haces o no lo haces, querida Ana. ¡Un abrazo muy fuerte!

  • PABLO

    8 octubre, 2019 - 12:31 am

    Este es El año del cambio y la consecución… El año del éxito, el inicio de una nueva etapa, una nueva vida. Ahora sólo queda decidir lo que queda y los que quedan y el que y quienes serán daños colaterales. Feliz semana, querido amigo.

    • Francesc Miralles

      8 octubre, 2019 - 9:08 am

      Espero que no haya muchos daños colaterales, querido amigo!! Feliz semana!

  • Juan carlos

    8 octubre, 2019 - 2:32 am

    Sentía curiosidad por saber que escribirías en el artículo de hoy y como en muchas ocasiones, has dado en la diana. No se cuantas veces habré planteado dicha ecuación, sobretodo en los últimos tiempos que es cuando ando mas perdido y el error siempre es el mismo: fantaseo «hacia donde» quiero ir, como lo haré explicándolo detalladamente, pero luego el mismo de siempre (el quien) pierde el empuje y la fuerza, porque siempre planea todo sin que exista la posibilidad de pedir ayuda.

    a veces, aparece alguien que da con la tecla y te sirve de impulso, espero que seas tu «ese alguien». si es así, te lo haré saber. gracias por este nuevo artículo.

    un saludo

    • Francesc Miralles

      8 octubre, 2019 - 9:09 am

      Si mi artículo te ayuda a obrar el cambio desde el QUIEN, estaré más que feliz, Juan Carlos. Está en tu mano. ¡Un abrazo!

  • enric

    8 octubre, 2019 - 11:16 am

    m’ha encantat aquesta! Gràies francesc, ja xerrarem aviat quan torni sobre això, m’interessa molt! abraçada estimat! 😉

    • Francesc Miralles

      8 octubre, 2019 - 2:24 pm

      Avisa quan tornis, estimat, que farem un llarg te sobre això :)))

  • Silvia Chuecos

    8 octubre, 2019 - 4:07 pm

    A mi sempre m’ha perseguit el «cap a On» , xo el «Com» moltes vegades ve Sol, surt del cap de manera intuïtiva. Ara
    Quan he intentat transformar el «Qui», he tornat a mi mateixa, es un cercle, no Ho se fer. Crec q he de practicar MÉS.

    • Francesc Miralles

      8 octubre, 2019 - 5:53 pm

      Sí, practica perquè aquestes coses porten temps. El dia que estiguis preparada per canviar, ho notaràs. Petons!!

  • Rincón del Eco

    8 octubre, 2019 - 6:31 pm

    Te leo y me reflejo en cada palabra y en las dos creencias que mencionas. estoy dando pasos en esa ecuación para llegar a «ese lugar» en el que quiero estar. esto viene a reforzar la necesidad de transformar el «quién», mi quién. gracias por compartir este post.

    • Francesc Miralles

      11 octubre, 2019 - 9:55 pm

      Vas a transformar tu «quién» y llegarás a «ese lugar», sin duda 🙂 ¡Un abrazo muy fuerte!

  • Begoña

    11 octubre, 2019 - 9:19 am

    A veces es la vida la que se encarga de cambiarte. Diez años después, me he reencontrado con mi padre y después de pasar una travesía del desierto, la persona que es hoy puede ser mi amigo, algo impensable hace años (perdon por las mayusculas, no se que le pasa a mi teclado). Abrazo, Francesc

    • Francesc Miralles

      11 octubre, 2019 - 9:56 pm

      Qué bello debe de haber sido reencontrarte con tu padre, Begoña. Muchas felicidades y disfruta de este vínculo renacido. ¡Abrazos!

  • Lérida Sosa

    11 octubre, 2019 - 4:30 pm

    Muy bueno tu post, francesc! Por supuesto que sirve de inspiración y, de gran ayuda. Cuántos elementos juegan en un cambio profundo ¿verdad? Y cuánto cuesta lograrlo! Como tú dices , se trata de programas vitales muy arraigados. Creo que allí está el problema. Si se logra llevar a la práctica esto que indicas, creo que poco a poco, se llega. Al menos lo intentaré. ¡ Gracias!! Feliz semana. Un fuerte abrazo

    • Francesc Miralles

      11 octubre, 2019 - 9:58 pm

      Tú tienes suficiente sabiduría para aplicar los cambios que quieras, Lérida. Ahora se trata de llevar la teoría a la práctica. ¡Abrazos!

Leave A Comment

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies