Alma de verano

Hoy llego un rato antes de que técnicamente sea lunes, y no puedo decir buenas noches porque he recibido una noticia terrible. Esta mañana me ha llamado la esposa de un buen amigo para decirme que ha fallecido esta madrugada. No tenía ni cuarenta años.

Sucedió de manera súbita, mientras Pablo veía una serie de madrugada porque no podía dormir. Sufrió una embolia y aunque acudió un equipo médico de urgencias, no fue posible salvarle la vida.

Esta noticia me ha dejado helado, porque hace apenas un par de días que nos habíamos mandado varios audios y mensajes. Nos contábamos la vida y prometíamos vernos muy pronto. Al revisar estos whatsapps hoy, siento como si todo fuera un sueño.

Damos la vida tan por sentada, que olvidamos su fragilidad y su carácter efímero. Puede terminar literalmente en cualquier momento, muchas veces sin previo aviso, por eso no hay que desperdiciarla.

Un proverbio chino dice que “la nostalgia convierte a los calvos en cabezas rizadas”, y en cualquier homenaje a un difunto se destacan siempre las cualidades. En el caso de Pablo, resulta extremadamente fácil hablar bien de él, porque es —me resisto aún a hablar en pasado— de esas raras personas que han consagrado su vida entera al bienestar de los demás.

La última vez que toqué el piano en público me acompañaba él con su violín, y su esposa Talita cantó algunas canciones al final del acto. Se habían desplazado en coche de Madrid a Rupit, conduciendo un porrón de horas, para estar presentes en mi fiesta de cumpleaños. El concierto alternativo tuvo lugar en el FarmLab, un pub en medio del bosque donde se organizaban experiencias artísticas.

Ahora que ya no está, me he detenido a recordar cómo nos conocimos. Fue hace diez años, tras la publicación de Retrum, una novela protagonizada por góticos que tuvo un éxito inesperado. Además de lograr siete traducciones, los medios dedicaron bastante espacio al libro, algo poco común tratándose de una novela juvenil. Me escribían muchos lectores, y acabé haciéndome amigo de tres de ellos. Y uno era Pablo.

Yo en aquella época convertía cualquier presentación de libro en un concierto y una fiesta, con lo cual el dinero que entraba por un lado salía por el otro, toda una constante en mi vida.

Ante la popularidad de la novela, empecé a llevar a mi banda Nikosia a tocar en las presentaciones. No contento con eso, decidí que había que alquilar una discoteca entera para reunir a todos los fans de Retrum en una Fiesta Pálida, como creo que se llamó.

Las bandas Nikosia y Medianoche ya estaban anunciadas para el acto, y entonces Pablo me escribió para ofrecerse a venir con su banda, Somne, desde Guadalajara a la Fiesta Pálida. No solo le dije que sí, sino que le propuse que aquella fiesta-concierto se hiciera tanto en Barcelona como en Madrid.

Finalmente fue en Hospitalet y en Móstoles, pero fue divertido organizar aquella aventura con las tres bandas. En el primer show quizás tuvimos 40 espectadores. En el segundo, apenas diez. Solo había unos pocos familiares y amigos de Somne.

Tocamos en un pabellón enorme prácticamente vacío, con un escenario tan alto que si te caías de ahí te rompías el cuello. El sonido era monstruoso y aún recuerdo a la familia de Pablo, perdidos en la inmensidad, sosteniendo una sábana con el lema “HAZ UN GRITO PODEROSO”.

En estas disparatadas circunstancias, nos hicimos amigos y ya nunca perdimos el contacto, con un cariño y confianza que ha ido creciendo con el tiempo.

Últimamente he trabajado con un autor austríaco sobre las estaciones del año, y creo que me vendrán bien ahora para definir en pocas palabras a este gran ser humano que se ha marchado de forma tan abrupta.

Hay personas que son como el invierno, frías y distantes, con el corazón recluido en algún lugar de su casa, siempre protegidas por corazas de un mundo exterior que perciben como hostil.

Otras personas son como la primavera, impulsiva e inconstante. Inician proyectos para luego abandonarlos. Ganan amistades y amores de los que pronto se olvidan. Son caprichosas por naturaleza, y siempre están empezando.

Las almas de otoño son profundas y melancólicas, a veces solitarias. Les gusta capturar con su mirada los matices dorados de la vida. No tienen prisa y viven sumidas en la reflexión.

El verano es la estación de quienes irradian energía a raudales, regalando luz y calor a todos los que le rodean. Son almas generosas que dan vida y esperanza al por mayor, y lo entregan todo sin reclamar nada.

Pablo era así y me siento muy orgulloso de poderle llamar mi amigo.

Gracias por tanto,

Francesc

PD. Pablo García del Pino (1981-2020) hizo uno de sus viajes de coche de Madrid a Barcelona para regalarme sus arreglos de violín en este tema de mi disco The 12 autumns, aunque él es verano: https://www.youtube.com/watch?v=Gr8BILNKOog

Comments

  • Ana dirtydraco

    22 junio, 2020 - 10:47 am

    Hay seres que son luminosos per se. Aunque ya no ESTEN, cuando los invocamos o simplemente cuando estamos sumidos en la oscuridad, siguen dando luz y calor a nuestras vidas y esperanza a nuestra existencia.
    Dep

    • Francesc Miralles

      25 junio, 2020 - 11:54 am

      ¡Muchísimas gracias por tus luminosas palabras, Ana! :**

  • Techy.Amal

    22 junio, 2020 - 11:45 am

    UN abrazo infinito para tu alma♡♡

    • Francesc Miralles

      25 junio, 2020 - 11:54 am

      ¡Gracias infinitas de todo corazón!

  • Francisco

    22 junio, 2020 - 4:19 pm

    Mi más sincero pésame francesc, menuda pérdida, de las que no tocan y nos quedamos noqueados. En estos casos es cuando nos recorre un escalofrío de arriba a bajo y nos damos cuenta lo agradecidos que debemos estar a la vida, dejándonos de tonterías con lo inútil.
    No le conocí, pero se sentía el cariño, respeto, admiración y afecto que os TENÍAIS. NO sabía que el violín de la canción de 12 otoños era de él, es una canción que me fascina, pues ahora tendré un motivo más para admirarla y quererla. Un fuerte abrazo con los ojos llorosos, pues parecía un alegato esa canción. Feliz semana querido FRANCESC, un fuerte abrazo.

    • Francesc Miralles

      25 junio, 2020 - 11:57 am

      Muchas gracias por tus palabras llenas de belleza y sensibilidad, queridísimo amigo! Un abrazo enorme!!

    • Francesc Miralles

      25 julio, 2020 - 11:28 am

      ¡Muchísimas gracias, querido Francisco!

  • Lérida

    23 junio, 2020 - 3:51 am

    sIENTO MUCHÍSIMO LO DE TU AMIGO, fRANCESC. cOMPARTO VUESTRO DOLOR. uN FUERTE ABRAZO DESDE AQUÍ.

    • Francesc Miralles

      25 junio, 2020 - 11:55 am

      ¡Un abrazo enorme y muchas gracias, Lérida! :**

    • Francesc Miralles

      25 julio, 2020 - 11:27 am

      Otro abrazo enorme para ti!!! <3

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