EN / CAT / CAST

NEWS

Elogio de la paciencia (23/10/2017)

caracoles

Buenas noches (madrugada ya aquí),

Estos últimos tiempos han sido tristes para mí, y he llegado a la conclusión de que me encuentro en una depresión situacional. No me gusta nada el ambiente que me rodea, cargado de agresividad y grosería, carente de espíritu autocrítico y de amabilidad, afortunadamente con excepciones.

Hace un par de días estaba dando una conferencia sobre Ikigai y se me ocurrió al final de la charla hacer un llamamiento a la serenidad, a desconectar de las noticias (siempre manipuladas) para refugiarnos en el arte, en los libros, en la música. Esto no gustó a un hombre del público, que se acercó al final para recordarme que en este conflicto hay buenos y malos, y que no debería mostrarme neutral.

En otro orden de cosas, hoy me han insultado abiertamente, algo que no me sucedía desde que nos peleábamos a los 14 años con mi hermana. 

Todo ha partido de mi actividad como sherpa literario, una misión delicada que voy a replantearme a partir de ahora. En principio, el trabajo de un profesor de novela se limita a lo que corregimos y comentamos con el autor delante del papel o la pantalla. No hay más responsabilidad que esa.

Sin embargo, a mí me cuesta contener mi entusiasmo cuando me encuentro ante un manuscrito que tiene potencial. Y este ha sido el caso de esta autora. De buen principio vi que ella tenía una gracia especial escribiendo, una frescura y un sentido del humor fuera de común. Hasta el punto de mandar el primer tercio de la novela a mi agencia literaria, aunque nunca obtviéramos respuesta (reciben cientos, a veces miles, de propuestas al día).

También di a leer esta parte a dos amigas del mundo editorial que me señalaron un par de aspectos a mejorar para que la novela fuera más comercial.

Con todo, mi primer objetivo era que lográramos llegar al final, porque eso supone ya todo un triunfo para alguien que no ha escrito ni siquiera un artículo. La novela se terminó y el 75% de ella era fantástica, en mi opinión. Había que replantear un 25% de escenas demasiado cotidianas.

Gran error por mi parte, me comprometí a releerme la novela en verano para marcar con fluor todas aquellas escenas para las que yo buscaría una alternativa. 

Con las vacaciones, llegaron noticias terribles. Murió un gran artista y amigo, el abuelo de mi hijo. Tuve otros problemas familiares. En mi propia ciudad acontecieron los atentados de las Ramblas, luego estalló la crisis política en la que estamos ahora. Y a todo eso, a mi día a día súmale una mudanza sin terminar que aún nos tiene viviendo entre cajas.

Sé que no es excusa, pero todo esto me sacó de órbita y no fui capaz de sacar las 8 o 10 horas que reclama leer una novela con lupa para señalar frases y fragmentos a reescribir. La autora iba reclamando, primero pacíficamente, luego con más impaciencia. Yo contestaba, pero la cosa se iba postergando.

Hasta hoy que he recibido en mi whatsapp ataques en los que primero me tildaba de "mentiroso" y luego de "imbécil", pese a haberme ofrecido a pagar una editora de mi confianza para hacer el trabajode revisión (sin ningún cobro por mi parte) al que tan ingenuamente me había comprometido.

Nunca más ofreceré nada más allá de mejorar el texto y su estructura, por mucho que me entusiasme lo que leo.

Aun así, este lance me ha servido para reflexionar sobre la importancia de la paciencia y la amabilidad en un sector tan difícil como el literario, donde cada vez hay menos dinero y es más difícil que abran la puerta a debutantes, por mucho talento que posean.

Si tienes talento y quieres triunfar en esto, te recomiendo que observes los siguientes puntos:

  • La gente con capacidad de influencia del mundo editorial está ocupadísima. Más que eso, están desbordados. Tenlo en cuenta cuando le pases tu manuscrito o tu propuesta.
  • Si meses después no has obtenido respuesta, como suele suceder, ahorrate una reacción iracunda que te borrará de la lista.
  • Utiliza fórmulas de cortesía como "te agradecería", "por favor", "sería importante para mí" y similares, añadiendo afirmaciones como "soy muy consciente del poco tiempo del que dispone" o similares. El tono nunca ha de ser de reclamación, sino de comprensión por quien pretendemos que nos lea y ayude.
  • Si a la primera o la segunda no surte efecto, es lícito seguir insisitiendo por tercera, cuarta vez o todas las que haga falta, siempre desde el cariño y la amabilidad. En este mundillo, quien viene con exigencias verá como se le cierran todas las puertas. 

 

Al final, si tienes talento, paciencia y amabilidad, estos tres valores, conseguirás más cosas de las que eres capaz de soñar. Hay proyectos que cristalizan en un año. Otros en tres, en cinco o en diez. Si eres capaz de esperar, sin duda recogerás el premio.

Buenas noches y feliz semana,

Francesc

PD. Fuera de estos asuntos del mundo literario, quien desee una cita personal en mi consulta Ikigai el próximo noviembre o diciembre, se puede informar en esta nueva web: https://casaikigai.com

>> Comments (1)


MONDAY NEWS  /  BIO  /  FEEDBACK  /  NEWS  /  MUSIC  /  BOOKS  /  MAIL  /  © Francesc Miralles