EN / CAT / CAST

NEWS

Jineteros (18/01/2016)

Francesc Miralles, Jordi y Amaranto

¡Feliz lunes!

He estado más de una semana apartado de las redes sociales debido a un viaje a Cuba, país donde el Internet es toda una rareza. Para conseguir wifi hay que comprar unas tarjetas rasca-rasca, como las de los sorteos instantáneos, que te dan derecho a una hora de conexión siempre que te sitúes al lado de la antena de telefonía de la ciudad.

Mi primer intento de visitar la isla se fue al agua por culpa de nuestra propia ignorancia. Ninguno de los tres viajeros nos habíamos enterado de que era necesario el visado y el sábado de la partida nos quedamos sin volar, tras haber pagado los pasajes. Aprovechando unos días libres de la investigación que lleva a cabo mi amigo Jordi, decidimos pasar una semana en este oasis del mundo moderno.

Además de Corea del Norte, que no conozco, debe de ser el último país que queda

donde la única publicidad que hay es la propaganda revolucionaria. En lugar de anuncios de CocaCola (aquí no existe), te encuentras con un panel gigante donde Camilo Cienfuegos dice: «Vas bien, Fidel», entre otras consignas de líderes revolucionarios.

Nuestra intención justamente era venir al país antes de que abriera el primer MacDonalds, para echar un vistazo a un mundo que parece salido de fotografías de los años cincuenta, con sus edificios a punto de derrumbarse y los coches restaurados de la época, a falta de otra cosa.

En nuestro segundo día, mientras Jordi y yo paseamos por el centro de la Habana, se nos acerca una pareja de jineteros. Sabemos perfectamente que nos ofrecen su amistad para obtener cucs, como se llaman los pesos cubanos convertibles que llevan los extranjeros y cuyo valor es parejo al euro. Aun así, la propuesta es demasiado atractiva para no seguirles.

-Estáis de suerte, chicos -nos dice él, que va acompañado de su hermana menor-. Aquí al lado está celebrando su cumpleaños Amaranto, uno de los dos supervivientes de Buenavista Social Club. Es gratis y la gente se puede acercar a verlo.

Les acompañamos hacia un bar sencillo donde este anciano toca el teclado como si amasara pan, acompañado de otros músicos maduros. Mientras escuchamos al maestro cubano, los jineteros se piden dos rondas y media de mojitos que luego nos serán cobradas a precio de oro. También nos intentan vender puros y ron Matusalén, al módico precio de 120 euros la botella.

-Yo tomo Matusalén en Barcelona -le digo-. Y una botella no llega a los 20 euros.

-En Cuba todo es más caro, aunque el ron lo hagamos aquí. Te decía 120 euros, pero si lo compras por cajas yo te lo saco a 60 euros la botella. Aquí al lado hay una cooperativa que abre solo hoy. Si vienes conmigo podemos conseguir que baje aún más el precio.

Aunque sé que es un engaño, considero que es el modo de vida de estos dos, así que me ofrezco a comprar una sola botella por 25 euros. El jinetero acepta y me lleva a «la cooperativa», que es el piso particular de un cubano que está cocinando. Saca la botella de Matusalén de bajo los fogones y aquí termina el trato.

Conseguido esto, entra en acción la hermana, que me pide si puedo comprar leche para su bebé. Acepto y me lleva a una vendedora callejera con la que está compinchada. Esta me dice que la leche en polvo cuesta 30 euros la bolsa de un kilo. Le digo que está multiplicando el precio por treinta, como mínimo, y ella defiende que en Cuba todo es distinto.

Tras zanjar el asunto con un poco de dinero para ella, volvemos al bar pero el tema de la leche sigue sobre la mesa. Mientras charlamos, Jordi me dice al oído que ha averiguado que hoy no es el cumpleaños de Amaranto. Lleva celebrando sus 86 primaveras todo el año, y cada día toca allí para atraer a los fans de Buenavista Social Club y venderles CDs.

-Fidel era bueno, pero su hermano Raúl es malo -suelta la jinetera, irritada, y cuando le pregunto por qué lo dice, se explica:- Ahora con la cartilla de racionamiento solo nos dan arroz, frijoles y azúcar, una cantidad fija para cada núcleo familiar. Fidel nos daba también leche, pero Raúl nos la ha quitado para dársela a los turistas.

-A mí Raúl no me ha dado nada -la corrige Jordi-. Yo el café me lo tomo cada mañana sin leche.

Os deseo muy buena semana. ¡Gracias por seguir aquí!

Francesc

>> Comments (3)


Comments and Questions

Alessandra (26/01/2016 02:03:49) Hola Francesc. Sobre a postagem da viagem a Cuba, uma colega de trabalho tambem conheceu e teve impressoes parecidas. Acho muito triste certas situações como o racionamento de comida. E as pessoas cobrarem altas taxas dos turistas e fazem chantagem emocional com criancas. Tenho pena de todos. Deles e de nós que vivemos no capitalismo. No fundo, todos são prisioneiros de la plata... infelizmente
:( Gracias por tu comentario, Alessandra. Besos!

Iris (20/01/2016 05:21:59) Vaya... Cuba no está entre mis países predilectos para visitar y creo que será así por mucho tiempo; pero ha sido interesante que vivieras estas situaciones, que conocieras por medio de las personas que viven ahí, y que incluso pudieras sentir gracias a lo que estas personas te han mostrado. Es otra realidad. Siempre queda la experiencia. Mucha suerte. Te mando un enorme abrazo :D
Otro gran abrazo, Iris!!

FRANCISCO (19/01/2016 17:36:34) Me has recordado el mundo Platonico de, La Caverna. Así veo yo a Cuba, un pueblo atado con las cadenas de buscarse la vida para subsistir. Con las ataduras de sacar la mayor tajada de los turistas, siendo este su mundo sensible. Mientras tanto unos pocos entre sus sombras son capaces de hacer grandes cosas dentro de sus cuevas, pero nadie lo sabrá, solo algunos pocos que se escaparon, se fueron incorporando poco a poco y se pusieron de pie, vieron el Sol de verdad es decir, la verdadera libertad y consiguieron llegar tan lejos como cualquiera de nosotros, otros por el contrario cuando vieron y tuvieron la libertad no la supieron gestionar y se ahogaron en ella como les ocurre a algunos pocos en este nuestro mundo libre. Feliz semana Francesc y genial arranque del año, ahora ya estás obligado a volver….pero ya nos contaras…
Querido Francisco, gracias por tus lluminosas palabras una vez más. Tengo la impresión de que ni ellos son libres ni lo somos nosotros. Cada sistema tiene su precio, y nada es perfecto. Solo hay que ver cuánta gente duerme en la calle en pleno invierno, en nuestro mundo de progreso. Un abrazo!!!


Write comments or questions

* all fields are mandatory

* Maximum 500 characters Solve the following operation: 7 + 3 =


MONDAY NEWS  /  BIO  /  FEEDBACK  /  NEWS  /  MUSIC  /  BOOKS  /  MAIL  /  © Francesc Miralles