EN / CAT / CAST

MONDAY NEWS

Un día sabático

Michelangelo

Buenas noches,

La semana pasada estuve batallando con una novela que por fin he logrado terminar. Si todo va bien, saldrá en junio y, como anuncié hace unos meses, es una juvenil más oscura que Retrum. Pero ya habrá tiempo de comentarla, cuando se acerque la fecha de su publicación. Hoy voy hablar justamente del tiempo, que corre y se esfuma tan rápido como nosotros lo permitimos.

En 1944, Aldous Huxley escribía Time Must Have a Stop, sobre la historia de un joven poeta que se va de vacaciones a Florencia con un tío entregado a los placeres. El título del autor de Un mundo feliz se inspiraba en un fragmento de Enrique IV de Shakespeare, que dice: "el pensamiento es esclavo de la vida / y la vida se deja engañar por el tiempo, / y el tiempo, que cuida del mundo todo, / debe detenerse."

Este ha sido mi tema de reflexión las últimas semanas. Tengo 48 años y puedo decir que los últimos 20 los he pasado corriendo como un desesperado. La acumulación de trabajos y retrasos, de citas, compromisos, de facturas por pagar, de correos que esperan respuesta, de cosas que debería hacer, han logrado que no haya gozado de un solo día libre, propiamente dicho, en estas dos décadas.
 
Desconectaba obligatoriamente al estar en un avión, pero tampoco a eso se le puede llamar descanso. A no ser que estuviera en las Antípodas (y ni así, mi ordenador siempre va conmigo), no ha habido un solo día en el que no tenga que acudir a alguna cita o reunión.
 
Incluso si se trata de un amigo, casi siempre la cosa deriva en trabajo, porque son del mundillo y la mayoría me acaban hablando de sus libros, sea en persona, por mail o por whatsapp. No hay manera de escapar de esto.
 
Complaciente por naturaleza, tiendo a llenar la agenda con todas las citas que caben para atender a la gente, pero esta semana he introducido una importante novedad, por primera vez en mi vida laboral. Dado que sábado y domingo trabajo en la radio, y por lo tanto ya no son del todo libres, he decretado que cada semana habrá un día entre lunes y viernes en el que no atenderé absolutamente a nadie, aunque baje Cristo crucificado. 
 
Por lo tanto, voy a tomar el primer día verdaderamente libre desde que trabajo en este sector. Mantenerlo sin compromisos ha sido todo un reto ya que, como si ese espacio en la agenda fuera un imán, hace más de una semana que me piden visitas a escuelas, clases, presentaciones, comidas o cafés justamente para ese día. Y he sentido mala conciencia cada vez que respondía: "ese día no puedo" pues, como decía R.L. Stevenson, no hay obligación que descuidemos más que nosotros mismos.
 
Finalmente lo he logrado, y afronto ese día sin nada programado como un viaje insólito a un planeta extraterrestre. Y eso sucederá una vez cada semana a partir de ahora. Lo que pueda ocurrir lo contaré por aquí, si tenéis la paciencia de leerme.
 
Mientras me preparaba para este cambio, hoy he atendido en la consulta sherpa a un talentoso brasileño que me traía un regalo de su último viaje: este lápiz de la New York Library. La frase me encanta, porque Buda dijo toda su vida algo así (Siempre estoy aprendiendo) y, personalmente, siempre me ha dado mucha lástima la gente que cree saber algo. Y no digamos ya los que creen saberlo todo. 
 
Este hombre brillante y generoso me hablaba esta mañana de cómo el gran cambio en su vida empezó al dejar sus quehaceres y tomarse un año sabático. Al liberar espacio para vivir, porque al final se trata de esto, acudieron un montón de nuevas ideas y planes a su cabeza. Y ahora está por cumplirlos. Será un placer ayudarle en esa noble tarea.
 
Yo estoy lejos de poder tomar un año para perderme, entre otras cosas porque tengo un hijo pequeño, pero este día sabático me parece ya una pasada. ¿Sucederá algo extraordinario ? Seréis los primeros en saberlo.
 
¡Feliz semana y gracias por estar aquí!
 
Francesc

>> Comments (6)

MONDAY NEWS  /  BIO  /  FEEDBACK  /  NEWS  /  MUSIC  /  BOOKS  /  MAIL  /  © Francesc Miralles