EN / CAT / CAST

MONDAY NEWS

UN RETIRO DIFERENTE

Café Singer Tblisi

Buenos días,

Os mando estas líneas desde una ciudad misteriosa a la que desde hace 17 años deseaba ir. Se trata de Tiflis (Tblisi en otros idiomas), la capital de Georgia.

Fue el año 2000 cuando soñé en ir a este pequeño país del Cáucaso, tras haber escrito en catalán Un haiku para Alicia. En mi primera novela juvenil, el protagonista se enamoraba de una inmigrante georgiana que, hacia el final de la novela, desaparece sin dejar rastro.

Contra todo pronóstico, ganó el premio Gran Angular y desde entonces se han hecho 10 ediciones, se ha publicado en castellano y he visitado centenares de escuelas donde aún la leen. Antes de que todo eso sucediera, al poner fin al texto pensé en escribir una segunda parte.

De acuerdo con la historia, tenía todo el sentido. El protagonista pierde al objeto de su amor, presuntamente tras la repatriación de Alicia, que se hallaba en Barcelona de forma ilegal. Con dieciocho años cumplidos y su primer empleo en el mundo editorial, era de ley que tomara un tren o lo que fuera para ir a Tiflis en su busca.

La novela se habría llamado Georgia en mi corazón, casi como la balada que cantaba Ray Charles, entre otros. Sin embargo, nunca llegué a escribirla por motivos editoriales que no vienen al caso. Y por lo tanto tampoco viajé nunca hasta aquí para hacerme al escenario.

17 años más tarde, después de un largo vuelo con escala en Estambul, he cumplido aquel sueño, aunque ya no quiero escribir esa segunda parte. La elección del destino para mi primera aventura en solitario desde que era un veinteañero se inspira en aquel deseo romántico, pero el objetivo es distinto.

Tras un proceso personal de cambio a todos los niveles que me ha agotado, me tomo este viaje como un retiro urbano para que, sin planes y en medio de una ciudad desconocida, acabe de cristalizar el nuevo rumbo existencial que hace tiempo que estoy tomando.

En otra época de mi vida, mis retiros consistieron en pasar una semana totalmente solo en una cabaña, sin electricidad ni nada que permitiera el ocio moderno, en un monasterio budista de las Alpujarras.

Lo realicé tres veces y la primera supuso un cambio absoluto en mi forma de pensar y vivir. Al bajar de la montaña, tras comer y beber en el primer pueblo todo lo que me habían prohibido los monjes, regresé a Barcelona dispuesto a refundar mi existencia entera.

Sin esa pausa, como lo llamaría mi amigo Marcelo Estraviz, nada de lo que hice más tarde habría sido posible, empezando por mi carrera de escritor, que inicié justo más tarde.

Y así fue, y las cosas empezaron a irme mucho mejor. Antes de ese retiro, yo era un profesor de idiomas amargado que hacía perder el tiempo a su novia en Alemania, vivía en medio del caos y no tenía plan alguno para su existencia.

Como decía el novelista Peter Matthiessen, Un hombre es el que sale de viaje, y otro es el que regresa. Puedo dar fe de ello. No obstante, la energía que nos proporciona cualquier cambio, por grande que sea, es siempre temporal. Antes o después quedamos atrapados en otra espiral paralizante y hay que volver a escapar.

En esta época de mi vida, con lo que me cuesta liberar tiempo, ya no me apetece pasar una semana mirando un pino. Ahora mismo necesito otra cosa para cargar pilas. Me estimula más una ciudad donde vagabundear, sin entender una palabra de lo que habla la gente. Ni tampoco de lo que escribe, ya que los georgianos tienen un alfabeto totalmente distinto al nuestro, uno de los catorce que perviven en el mundo.

Sin obligación de visitar nada ni de hablar con nadie, por aquí deambularé cuatro días dedicado a observar, leer, caminar, escribir, comprender… ver el mundo desde un café. Sentarme al borde de la calle y levantarme cuando me apetezca, tomar un autobús al azar, dejarme sorprender por la vida.

Cuando me canse de improvisar, escribiré desde cualquier lugar mi novela secreta (estoy en ello hace meses) o trataré de contestar las tres preguntas que mi amigo terapeuta me ha puesto como misión. Son tan sencillas que no va a ser nada fácil contestarlas.

He elegido para mi retiro urbano un lugar donde nadie me conoce, por eso en esta ocasión no voy a retransmitir mi viaje por Facebook. Explicaré el próximo lunes qué tal me ha ido y cómo respira la soñada capital de Georgia.

Mientras tanto, ¡os deseo muy feliz semana!

Francesc

>> Comments (6)

MONDAY NEWS  /  BIO  /  FEEDBACK  /  NEWS  /  MUSIC  /  BOOKS  /  MAIL  /  © Francesc Miralles