MONDAY NEWS
El pintor de OVNIs
Queridos amigos,
El artículo de este lunes, que llega tarde a causa de una salida rockera de domingo noche, tiene como protagonista a Robert Llimós, un prestigioso pintor de Barcelona que conocí a través del buen amigo Manuel Valls.
Me contó así su singular historia... Después de medio siglo exponiendo en las mejores galerías, en el 2009 Robert viajó unos días a Fortaleza, Brasil, con su pareja de este país. Mientras se proponía dibujar unas dunas que limitaban con la selva, fue testigo de un avistamiento que cambiaría su vida:
"Todavía hoy no sé cómo llegó la nave. Era de grandes dimensiones y de aspecto peculiar. Su forma era la que normalmente se atribuye a los llamados platillos volantes, pero en la parte anterior tenía un cilindro también muy grande, como un edficio circular, con ventanas, que daba a la nave una forma de hongo."
A través de una ventana de este platillo volante, una pareja de alienígenas contemplaron al pintor un buen rato.
A su regreso a Barcelona, ya nada volvió a ser lo mismo en la existencia de Robert Llimós, que desde entonces se ha dedicado en exclusiva a pintar una y mil veces esta escena -de lejos, de cerca, cada uno de los tripulantes, etc.-, de la que cada vez recuerda más cosas.
Visité con Manuel su gigantesco estudio, donde hay innumerables bocetos y cuadros de grandes dimensiones, como el que encabeza este artículo. Naves y alienígenas por todas partes. Transmiten un extraño sentimiento de melancolía.
Robert se queja de que las instutuciones artísticas le están haciendo el vacío y ya no le organizan exposiciones. Tampoco vende cuadros. Sin embargo, él sigue plasmando, a través del lienzo y de los pinceles, lo que sucedió ese día que quedó unido a algo inexplicable.
Se sabe escogido por seres de otro planeta, aunque no sabe cuál es su misión:
"Creo que me eligieron porque los fotógrafos trucan sus imágenes con Photoshop, mientras que el pintor no miente. Sólo pinta lo que ve."
Feliz semana,
Francesc

